Reseña de "Siete vidas para quererte" de Isadora Villamayor
Sinopsis
Irene Vidal se gana la vida demostrando qué es verdad y qué es mentira. Es perita calígrafa: certifica firmas, desmonta falsificaciones y no cree en nada que no se pueda datar, pesar o guardar bajo llave. Por eso, cuando hereda de su tía abuela un piso en Lavapiés, un gato negro con un colgante de luna y un baúl con más de cien cartas de amor, lo trata como lo que sabe tratar: un caso a resolver.
El problema es que las cartas están firmadas por la misma mano a lo largo de doscientos años. Y que ninguna llega a firmarse del todo: todas terminan en un trazo que baja y se olvida de volver a subir.
Mientras intenta peritar lo imposible, Irene conoce a Tobías, un veterinario del barrio que les habla a los animales y confiesa sentirse "de prestado" en su propia vida. Y descubre que el gato que ronronea a los pies de su cama lleva siete vidas haciendo lo único que sabe hacer: encontrarla, quererla en silencio y verla elegir siempre lo seguro.
Ahora el reloj corre. Para quedarse con la única certeza que de verdad importa, Irene va a tener que hacer lo que jamás ha sabido: dar un salto sin pruebas, sin red y sin garantías.
Una comedia romántica cozy sobre gatos, segundas oportunidades y el miedo a querer cuando no hay manera de demostrar que va a salir bien. Para lectoras de romance contemporáneo con un toque de magia, humor seco y final que abraza.
Biografía de la autora
No encontrada
Opinión personal
Me gustó la portada y el comienzo de la historia pero realmente no era lo que esperaba.
Comienza así: Morí un martes, que es un día idiota para morir, sin haberle dicho a la única mujer que me importó en esta vida ni una sola de las cosas que llevaba veintidós años ensayando. Veintidós.
El protagonista es un hombre que muere en 1820 y que vuelve a la vida convertido en gato con siete vidas para conseguir el amor de la mujer a la que siempre ha amado y nunca le ha dicho nada. Y esa mujer es en la actualidad Irene Vidal, quien nos cuenta su historia tras la mudanza a Lavapiés al piso de su tía abuela, la cual tenía a este gato negro. El resto de la historia hay que leerla para ir conociendo sus vidas pasadas.
Me ha costado un poco leerlo en algunas partes y hay algunas cuestiones que he tenido que pasar por alto para que la historia me pareciera más o menos creíble pero el final deja muy buen sabor de boca.