En 1912, Irene huye de su pasado a bordo del Sirena Varada, un transatlántico que cruza el océano envuelto en rutina, humo y silencio. Cree haber escapado de su marido. Cree haber dejado atrás lo ocurrido.
Pero el mar no olvida.
Durante la travesía, comienzan a suceder hechos imposibles: sombras bajo el casco, ruidos en la noche, desapariciones inexplicables. Cuando la tormenta llega, no solo arrastra al barco… despierta algo que llevaba siglos oculto bajo las aguas.
Los pocos supervivientes alcanzan un islote cubierto de niebla donde se alza un faro en ruinas y una extraña formación de piedra negra que parece un cementerio sin nombres. Pronto descubren que no están solos. Que el lugar no es tierra firme. Y que el océano que los rodea está vivo.
Mientras intentan sobrevivir entre restos de naufragios, criaturas que acechan desde el agua y campanas que suenan sin origen, Irene comienza a recordar fragmentos de algo peor que el mar.
Algo que hizo.
Algo que la sigue.

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