Una muerte inesperada. Un bloque de pisos lleno de secretos. Y una mujer que no tiene ni idea de cómo investigar... pero va a hacerlo igual.
Almudena no es detective. Ni policía. Ni mucho menos espía. Es ama de casa, experta en aspiradoras, croquetas y drama vecinal. Pero cuando un cadáver aparece en el edificio, su salón se convierte en centro de operaciones y su rutina da un giro más turbio que el ascensor del bloque.
Entre influencers con pasado oscuro, presidentas de comunidad que dan más miedo que Hacienda y amigas que no se callan ni bajo anestesia, Almudena se ve envuelta en una investigación doméstica que huele fatal (literal y metafóricamente).
Si te gustan los misterios con humor, los crímenes domésticos con mucho salseo, de las investigaciones caseras al estilo Agatha Raisin, el humor mordaz de Los misterios de la señora Fisher o los enredos vecinales de Solo asesinatos en el edificio, te sentirás como en casa en el Bloque 55.
"Gracias Alba por regalarnos estos personajes y sus aventuras. Que continúe la magia"

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