jueves, 9 de febrero de 2017

Crónica de la presentación y firma de Federico Moccia del 1 de Febrero en Sevilla

Crónica de la presentación y firma de Federico Moccia del 1 de Febrero en Sevilla

 
El pasado 1 de Febrero estuvo en Sevilla el autor italiano Federico Moccia, conocido por sus novelas "A tres metros sobre el cielo" o "Perdona si te llamo amor", en la presentación y firma de su nueva novela "Tres veces tú", la tercera parte de "A tres metros sobre el cielo".

Tras llegar 15 minutos tarde de la hora prevista se excusó diciendo que había intentado traer a Mario Casas pero que al final no había podido y que intentarían hacer la película de este libro también en España. Ahí acabo la presentación, que imagino que no pudo hacerse por haber llegado tarde y por la cantidad de gente que había para la firma, pese a no haberse apenas anunciado la presentación. Que eso si es algo que no entiendo, que viniendo un autor internacional como él, apenas se anuncie en la web de casa del libro si entrabas a ver la sinopsis de su último libro y se comentara esa mañana en alguna emisora de radio. Parece que aquí no se valora la cultura como se debería. Viene casi siempre que saca un libro a Sevilla y yo es la primera vez que me entero que lo hace.

La cola de personas era de más de cien, en su mayoría adolescentes, que llevaban el número y su nombre apuntado en un papel. Había desde fans que se los habían leído todos e ido a su presentación del año pasado de "Un instante de felicidad" en el Corte Inglés, hasta chicas que sólo habían visto la película española de "A tres metros sobre el cielo" y no habían leído nada de él. Hubo algo que me sorprendió, ver bastantes hombres de mediana edad, algunos solos y otros acompañados.


No le conocía hasta ese día y os puedo decir que Federico Moccia es un encanto de autor. Se paró con todo el mundo a hablar de sus libros, de lo que quisieran comentarle, se paró a firmar todos y cada uno de los libros que llevaban, se hizo fotos con todo el que quiso y siempre te recibía de una manera muy agradable y con una sonrisa.

Iba acompañado de una traductora, que ejercía también de fotógrafa, pero con algunos lectores se comunicó hasta por gestos para saber lo que le decían de sus libros. Y para poder dejar dedicatorias en español en los libros llevaba unos sellitos con frases (algunos con una tipografía que parecía su letra).

Un autor que pese a ser tan conocido sigue siendo una persona estupenda y trata muy bien a sus lectores, tengan la edad que tengan.


 Ya solo me falta leerme la tercera parte para saber como acaba la historia.