martes, 28 de febrero de 2017

Reseña de "El señor de los cuervos" de Martín Briones

Reseña de "El señor de los cuervos" de Martín Briones


Sinopsis

En un desafortunado encuentro con un atracador, el joven policía John Truman provoca de forma involuntaria la muerte de Lucía Lynch, embarazada de 6 semanas.
Diez años después, Jack Lynch, que perdió aquel día lo que más quería, ve cómo la justicia archiva definitivamente el caso. Jack toma la iniciativa y busca la venganza que la justicia no le brindó. Su arma: el odio; su víctima el detective John Truman; su objetivo: quitarle lo que más quiere; el plazo: inmediato.

Biografía del autor


Martin Briones nació el 30 de enero del 1974 en el puerto de Ensenada B. C., México.
A muy temprana edad, y después de que falleció su padre, el señor Domingo Briones, Martin, junto con su hermano Carlos Guillermo, fue internado en un orfanatorio católico de monjas en el que permaneció hasta que cumplió los doce años, edad a la que también abandonó sus estudios. Martin solo cursó hasta el quinto grado de primaria, y nunca más retomó la educación básica.
Su adolescencia transcurrió en Tijuana B. C., México, al lado de su madre Ana Luisa Murillo. En ese período ejerció muchos oficios: desde ayudante de albañil hasta el de pasar gente por la frontera.
A los veinte años de edad, y como muchos de su generación, Martin decidió probar suerte en Estados Unidos. Después de mucho andar para arriba y para abajo, cuatro años más tarde, el 19 de diciembre de 1998, contrajo matrimonio con Rosa Ramos, su actual esposa, con quien tiene tres hijos: dos mujeres y un varón.
En 2003 abrió un negocio de carrocería y pintura del que salió por causa de la recesión y decidió dedicarse a tiempo completo a una de las actividades que más le apasionan: la fotografía, aunque escribir está entre sus prioridades. Y no es hasta el otoño del 2014 cuando comienza a crear su primera novela negra, titulada El Señor de los Cuervos.
Sus libros favoritos son, La llave de cristal, de Dashiell Hammett, Caminando entre tumbas, de Lawrence Block, La sangre de los King, de Jim Thompson, El pato mexicano, de James Crumley y Ventana secreta, jardín secreto, de Stephen King, el cual ha leído sesenta y cinco veces hasta el momento.
Actualmente reside en la ciudad de Los Ángeles, California, donde vive para su trabajo y felizmente al lado de su esposa e hijos.

Opinión personal 

Ante todo dar las gracias al escritor por cedernos el libro para una lectura conjunta, ya que de otra manera no lo habría leído. 

Es una novela negra latinoamericana con toques fantásticos. Está narrada en tercera persona y el toque fantástico lo da fundamentalmente que la mascota del protagonista sea un cuervo con el que va por la calle con él al hombro, lo lleva al parque, lo baja al subterráneo con él (metro en español)...

El tema del vocabulario latinoamericano no me ha sido nada difícil, se entiende todo dentro del contexto. Y aunque la forma de narrar la historia está bien si que hay cosas que no me han gustado, como el hecho de la repetición tan grande de frases para comenzar los párrafos. Frases como "Mientras tanto, ese mismo día, pero como a las tres de la tarde...", "después de..., ese mismo día, pero como a las tres y media de la tarde..." o "mientras tanto, esa misma noche, ..." abundan en los comienzos de los párrafos a lo largo de toda la novela y se hace bastante repetitivo. Aparte de que si dejas la lectura al final de un párrafo y no de un capítulo debes de marcar bien por donde vas, y no sólo la página, ya que llegas a confundirte. También el tema de la repetición de palabras como "bebe" que se me hace bastante pesada o el uso excesivo de "el cual", "la cual" y "los cuales".

El protagonista principal es Jack Lynch, un hombre de 42 años que tiene como compañero de vida a Oskar, un cuervo que vive con él y lo acompaña como una mascota. Jack perdió a su mujer embarazada de seis meses y culpa de ello a un policía. Su antagonista es el detective de homicidios, John Truman de Los Angeles (California).

Comienza bastante bien y presenta muy bien tanto la situación como a los personajes que van apareciendo a lo largo de la historia. Jack Lynch me ha parecido un personaje muy bien formado, aunque la parte del cuervo no me ha parecido nada creíble; de ahí que la tache de fantasiosa. Quizás en Los Angeles sea normal ir con un cuervo al hombro cual pirata con su loro, pero creo que no es el caso. Es un personaje muy listo, justo lo contrario que el detective Truman. Se nos muestra a un detective bastante lento de reflejos, que no sabe actuar con eficacia hasta que su compañero Mark Pittman está junto a él e incompetente desde que empieza a ser policía. 

Me he quedado a medias con varias cosas que el autor ha querido dejar a la imaginación del lector, sobre todo en todos los temas relacionados con el satanismo; el cual no considero que haya llegado a entender leyendo esta novela y que si al principio me causaba curiosidad leer algo más sobre este tipo de fanatismo religioso, las ganas se me fueron quitando conforme pasaba las páginas. 

El final sorprendente y a la vez, para mí, decepcionante. Algo confuso, por los impresionantes giros que da la novela, aunque deje todos los temas cerrados.

Por lo que, con total sinceridad, no recomiendo esta novela.