martes, 22 de septiembre de 2015

Como documentarse antes de empezar a escribir

Cómo documentarse antes de empezar a escribir
 
 
Documentarse es siempre necesario: si tu novela transcurre en una oficina bancaria deberías conocer cómo es el día a día en una; si tu protagonista es militar, deberías saber cuál es la jerarquía del Ejército… Esos detalles dan coherencia al texto y no debes dejarlos de lado.
En la lección de hoy vas a aprender a trabajar el proceso de documentación.
Hay diferentes tipos de documentación, cada una con sus características.
Documentación general
  • Lee novelas: Busca y lee novelas que traten el tema o que sucedan en el lugar o la época que aparecerán en tu novela. De esta manera te harás una idea general de los acontecimientos, modas, formas de hablar y modos de vivir; y lo harás de una manera amena.
  • Lee no ficción: Paralelamente, debes ir cosechando datos reales sobre los que asentar tu historia. Llibros de historia, memorias y diarios de personajes célebres de la época o la región, o revistas y periódicos de la época. Puede ser un poco más pesado, pero será muy fructífero para tu novela.
  • Ojo con Internet: En este momento del proceso de documentación Internet no es la herramienta más útil. Hay mucha información sin contrastar que, mientras estás en el proceso de dominar la materia, te puede confundir.
  • Toma notas: Es fundamental que tomes notas. No solo sobre aquellos aspectos que consideres especialmente relevantes, sino también sobre aquellos detalles interesantes que te gustaría incluir en tu novela. Ten presente que si no los anotas, en el momento de ponerte a escribir pueden haberse borrado de tu memoria.
Documentación específica
Una vez que ya has adquirido conocimientos suficientes sobre el tema sobre el que girará tu novela llega el momento de abordar la documentación específica. Esta documentación busca responder a cuestiones concretas que afectan a la novela en sí, a su trama, a sus personajes, a su ambientación…
En este momento es cuando las búsquedas en Internet pueden resultar especialmente útiles. Sobre todo, conviene buscar imágenes: fotografías, grabados, cuadros, etc. que te permitirán hacerte una idea gráfica de los elementos que vas a incluir en tu obra.
Fuentes personales
Como hemos visto, libros e Internet serán tus principales aliados, pero no debes olvidar acudir a fuentes personales cuando sea necesario. Con ello nos referimos a la consulta de personas expertas en un campo. ¿Necesitas información sobre el ejército? Acude a un militar que te pueda asesorar.
Pero no solo los expertos, también la gente de la calle puede resultar útil a la hora de documentarse. Puedes consultar a tus amigos sobre temas concretos que quieras abordar en tu novela. Conocer las reacciones y los sentimientos de gente normal ante situaciones normales de la vida dará un plus de verosimilitud a tu novela.