lunes, 28 de septiembre de 2015

Hora de Revisar

Hora de revisar
 Para ayudarte a abordar el proceso de revisión, te dejamos siete preguntas que debes plantearte. 
 
 
El de revisión es un trabajo que los escritores siempre desean evitar. Sin embargo, a pesar de su dureza, es parte ineludible del proceso de escritura; de hecho, una parte fundamental. 
Para ayudarte a abordar el proceso de revisión, te dejamos siete preguntas que debes plantearte.
1. ¿Dónde comienza la historia realmente?
Un fallo importante en muchos primeros borradores es que los preliminares que pretenden dotar de contexto a la narración se extienden demasiado, dilatándose el momento en que los personajes y el conflicto por fin hacen acto de presencia.
Trata de no alargar el planteamiento inicial y de presentar el conflicto en las primeras páginas.
2. ¿Sobran palabras?
El uso de un lenguaje alambicado o sobrecargado no mejora una narración. Es mejor trabajar hasta dar con la palabra apropiada que acumular un sinnúmero de ellas.
Revisa con atención cada página y recorta sin miedo allí donde puedas.
3. ¿Es ese el adjetivo adecuado?
En parte esta cuestión está relacionada con la anterior: revisa que no te has excedido en el uso de adjetivos. Usar muchos adjetivos no vuelve más nítida una descripción, por el contrario, la lastra y deforma.
4. ¿Quién es el protagonista y cuál es su conflicto?
Con frecuencia sucede que un conflicto secundario e incluso otro personaje logran quitarle relevancia al que, en teoría, había de ser el personaje principal.
Lee con atención y asegúrate de que el conflicto está claro y de que el personaje más relevante de la historia sigue siendo el protagonista.
5. ¿La ortografía y gramática son perfectas?
Deben serlo, así que revisa y corrige sin tregua hasta que lo logres.
Sería lamentable, después de urdir una trama atractiva y crear unos personajes interesantes, perder al lector por causa de la mala ortografía.
6. ¿Has leído tu historia en voz alta?
Leer en voz alta te permite encontrar oraciones confusas o incompletas, frases torpes, inconsistencias en los tiempos verbales, mal uso de pronombres, frases demasiado largas o farragosas.
Si dudas mientras estás leyendo, o si tiene que volver a leer una frase, entonces puede que tengas que volver a escribirla.