jueves, 10 de septiembre de 2015

Comenzando el Blog

Desde que ayer creé el blog he estado pensando en qué era realmente lo que quería de él. En qué hacer con él. Un diario personal, un sitio donde colgar mis escritos, donde poner fotos, donde escribir reseñas de libros... Y tras intentar decidirme en el enfoque que le iba a dar he pensado que estaría bien que fuera todas esas cosas a la vez. ¿Por qué no? Es mío y yo decido que hacer con él. Tú eres el que decides si lo lees o no. Pues voy a poner de todo y que cada uno lea lo que quiera. Estamos en un país libre, o al menos eso nos hacen creer.
 
Si alguien quiere participar en él solo tiene que decírmelo o dejar algún comentario.
 
Desde hace bastantes años llevo en práctica algo que me ha gustado mucho siempre. Me gusta mucho escribir y se tiene el concepto de que escribir es algo muy solitario; pero no tiene por que serlo. A veces dos o más escritores se unen para crear algo juntos. Escriben juntos, crean juntos. Pues bien, a mí me gustan los relatos a medias. De momento solo a medias, a dos voces. He probado los relatos compartidos con más personas y al final acaba siendo un lío.
 
Me gusta escribir a medias. Poner unos párrafos y que la otra persona los continúe. Que sea quien decida como sigue la historia. Evidentemente el final no está predefinido, sino que surge solo.
 
¿Alguna vez habéis escrito a medias? Pues os animo a que si no lo habéis hecho nunca lo probéis. Aunque he de decir que no dos personas cualquiera valen para compartir un relato. Esto es como la vida, hace falta cierta afinidad. Si alguien quiere probar conmigo solo tiene que decírmelo. Me encantan estos retos y me motivan mucho a la hora de escribir.
 
Justamente hoy he empezado uno con un amigo. El tercero ya que hacemos juntos. Hay afinidad. Y eso solo se sabe si lo pruebas. Solo hay que atreverse. ¿Os atrevéis?