Reseña de "Con mucho amor y mucho limón" de Irene Mendoza
Sinopsis
Para que algunos postres lleguen a buen término, solo hay que provocar el calor exacto durante un tiempo determinado.
Amelia
solo vive para ser la chef de un restaurante parisino con dos estrellas
Michelin. Cuando se ve obligada a frenar su estresante ritmo de vida
tras sufrir un ataque de ansiedad, regresa a su tierra para descansar,
recuperarse y cursar un máster en el prestigioso Basque Culinary Center.
Allí conoce a Eneko, un profesor de repostería más joven que ella que
la ayudará a disfrutar del lado dulce de la vida.
Biografía de la autora
Mi nombre es Irene Mendoza Gascón y soy escritora.
Aun
me cuesta decir que soy escritora. Antes de revelarlo, de expresar esas
dos palabras que me definen, todavía siento una especie de pudor
inexplicable que me hace tragar saliva y titubear.
Provengo
del mundo de las Bellas Artes, es mi carrera universitaria y antaño,
cuando decía que era artista, me ocurría lo mismo.
Coincidiendo
con el nacimiento de mi primer hijo, durante un periodo laboral difícil
en el que no pude desarrollar ningún tipo de trabajo creativo, la
necesidad imperiosa de ´´crear´´ que siempre he tenido se trasladó al
papel.
He
de aclarar que creo que me he pasado del lápiz a la pluma porque al
escribir no siento ese miedo que me daba el lienzo o el papel en blanco.
Experimento algo mucho más apasionante y satisfactorio al escribir que
no siento cuando dibujo o pinto. Es más, pintar me pone nerviosa y
escribir todo lo contrario.
Soy
del gremio de esos ensimismados que estamos todo el día soñando
despiertos, observando el mundo, inventándonos otras vidas, dando
vueltas a ese desenlace que se nos resiste, capturando sentimientos e
intentando recrearlos mediante palabras, desnudando el alma para
conseguir plasmarla en libros, mediante poemas, obras de teatro, guiones
de cine o canciones, intentando hacer que otros piensen, rían o lloren.
Porque
ser escritora es como desnudarse en público. Me siento expuesta y por
eso pienso que soy demasiado reservada y tímida para este oficio. Esa es
la parte que me cuesta, la del autobombo. Pero también sé que quiero hacerlo. Porque de eso va la cosa, de hacerse oír, de gritar, a veces solo susurrar.
Soy escritora y llevo una doble vida. He
sido becaria en una agencia de publicidad, dependienta en tiendas de
ropa y de juguetes, dando clases particulares de dibujo, en una fábrica
poniendo tornillos, como diseñadora gráfica o en una imprenta haciendo
tarjetas de defunción, pero cuando todos duermen escribo historias con argumento, nudo y desenlace que a veces incluyen escenas eróticas y ningún juguete para niños.
Soy
escritora y está claro que no es un trabajo normal, de 8 horas diarias,
con dos pagas, vacaciones y jubilación. Escribir es un trabajo elegido,
vocacional, extraño, diferente, sin horarios y solitario. Yo no lo
llamo trabajo, para mi es mi oficio.
Es
duro y desagradecido pero a la vez es como un regalo. Se arañan minutos
para poder dedicar tiempo de tu vida y de los tuyos a esos personajes
que no existen más que en tu cabeza y que dan vueltas y gritan dentro de
ella durante todo el día y a veces durante toda la noche.
Porque
escribir una historia e intentar convertirla en un libro es sangrar.
Sangrar en soledad. Se trata de escribir cada día, sin descanso. Hay que
proponérselo, hay que hacerlo. No hay que procrastinar, no hay que
desfallecer, no hay que perder la fe.
Por ahora he logrado desnudarme y ahora solo queda sangrar mucho.
Un
sueño referente a mi infancia y mi estancia en Londres fueron el germen
de mi primera historia. En diciembre de 2008 terminé mi primera novela.
El tiempo detenido, una historia de amor contemporánea con el
trasfondo de la violencia terrorista en los años de plomo en el País
Vasco. Desde entonces no he dejado nunca de escribir.
Hasta la fecha, he escrito cuatro novelas más: 10 cosas que quiero hacer… contigo, novela romántica contemporánea que publicaré este agosto con HQÑ, Grandes Esperanzas 1 y Grandes Esperanzas 2, ambas eróticas y Llueven diamantes sobre Júpiter y Saturno un thriller con toques de erotismo.
En la actualidad trabajo en la documentación de una nueva novela, Las cosas bellas, ambientada en Cuba, en 1958, y tengo en mente dos nuevas historias. Una ya tiene título, Forever & Always. La otra va ser mi primera incursión en el género fantástico y aún no tiene nombre.
Si
queréis saber algo más de mí, puedo deciros que soy de Bilbao, que me
encantan los gatos, las estrellas, el té, el café, los bombones de
licor, las flores, dibujar, leer, el cine, que Boy Epic es mi cantante
favorito y me gustaría haber sido francesa. Pero lo realmente importante
es que escribo historias sobre ti, sobre mí, sobre él, sobre ella. Así
que ten cuidado con lo que me cuentas porque puedo convertirte en uno de
mis personajes.
Opinión personal
Los protagonistas de esta historia son Amelia Arriola y Eneko Otxoa, alumna y profesor del curso de repostería. La sinopsis ya nos revela bastante sobre esta historia en la que encontraréis atracción, postres y una bonita historia ambientada en Bilbao y París. Dos protagonistas que, pese a la diferencia de edad, vivirán el momento.
Está narrado en primera persona por Amelia y me ha gustado la pluma de la escritora, a la que es la primera vez que leo.